Consejos para crear recetas de cerveza

En mi época universitaria, cuando comencé a apreciar el sabor de la cerveza, imaginaba que su producción sólo podría ser de forma industrial, con maquinaria sofisticada.

Hoy en día no puedo creer lo equivocado que estaba, llevo dos años produciendo mi propia cerveza en una cocina pequeña con un equipo muy básico.

Sin embargo, antes de comenzar a crear mis propias recetas, me costaba mucho trabajo imaginar cómo hacerlas, ya que me abrumaba toda la ciencia detrás de la elaboración de la cerveza. Sólo necesité arriesgarme a diseñar una cerveza original para darme cuenta que inventarse recetas no era tan difícil como pensaba.

Estos son algunos consejos para diseñar recetas originales de cerveza:

Utilizar suficiente malta base para los azúcares fermentables

Antes que nada es extremadamente importante tener en cuenta que toda cerveza debe tener al menos 2/3 de malta base (2-row, Pale, Maris Otter, Munich and Pilsner) para poder obtener los suficientes azúcares fermentables en la maceración.

Estudiar los tipos de lúpulo y malta

Hay muchos ingredientes para la preparación de cerveza. Es importante entender un poco sobre los sabores que pueden aportar estos ingredientes, para así combinarlos apropiadamente. En internet se puede encontrar varios listados de lúpulos y maltas y sus características.

Mantener las recetas sencillas

Hay muchos ingredientes en el mercado para la cerveza, como cáscara de naranja, vainilla, cilantro, madera, clavos, canela, y otros. Cuando no se tiene mucha experiencia en la elaboración de cerveza es mejor mantener la receta lo más simple posible – con malta, lúpulo y levadura, para evitar hacer una mezcla de sabores que tal vez no lleven a nada. Con el tiempo y con experiencia va a ser más fácil decidir sobre todos esos ingredientes especiales.

Catar cervezas e intentar replicarlas

Yo llevo ya cierto tiempo catando todo tipo de cervezas artesanales y registrando todas sus características en cada cata, incluyendo de qué estan hechas. En ocasiones, cuando pruebo una cerveza que me gusta mucho, me animo a utilizar sus ingredientes y adaptarlos en una receta original.

Preparar recetas de otras personas y adaptarlas

Cuando comencé a aprender a hacer cerveza, me dediqué a realizar recetas de libros o clones de cervezas conocidas que encontraba en internet. Aprendí mucho de ingredientes y sabores con esta práctica, lo suficiente para comenzar a reemplazar adecuadamente ingredientes cuando no tenía los que sugería la cerveza.

Hacer cerveza de ingredientes sobrantes

Muchas veces uno queda con pequeñas porciones de maltas y lúpulos que no son suficientes para seguir una receta convencional. Todos estos ingredientes pueden usarse en una sola cerveza y los resultados también pueden ser satisfactorios, y en ocasiones únicos.

Reutilizar la misma receta de malta con diferentes lúpulos, o la misma combinación de lúpulos con diferentes maltas

Cuando diseño una receta que me gusta muchísimo, usualmente reutilizo los mismos tipos de malta para probar otros lúpulos. Esto me permite apreciar el sabor de los nuevos lúpulos, ya que el cuerpo dado por la malta ya me es familiar.

De igual forma, añado otros tipos de malta a la misma receta para entender cómo la malta puede aumentar el sabor de tales lúpulos, e inclusive complementarlos con otros sabores.

Afinar recetas favoritas

A veces la adaptación de una receta favorita es mínima, pero con excelentes resultados. Por ejemplo, la primera vez que hice una brown ale utilicé malta Chocolate en pocas cantidades, pero el sabor de esta malta en la cerveza fue tan delicioso que en versiones siguientes decidí agregar más de este tipo de malta para acentuar su sabor.

Utilizar diferentes tipos de levadura

Otra forma de crear recetas es investigar un poco sobre la levadura, y adaptar recetas conocidas para usar estas levaduras. Por ejemplo, una receta tradicional IPA tendrá resultados totalmente diferentes reemplazando la levadura American Ale con una tipo Saison o Belga. Igualmente, se puede experimentar reemplazando levaduras tipo inglés con levaduras americanas o inclusive belgas en cervezas porter or stout.

Lo más importante es arriesgarse a la experimentación, pero además tomar nota de tales experimentos e ir ajustando los ingredientes de la cerveza hasta obtener cada día mejores resultados.

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    Autor: Luis Cuellar

    Maestro Cervecero, Fotógrafo.

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