Cuando escuché por primera vez que en Colombia se estaba cultivando lúpulo me costó creer que fuera posible lograrlo y asumí que se trataría de un producto de calidad inferior, ya que se dice que esta planta necesita latitudes específicas y ciertas horas de luz solar estacional para desarrollarse correctamente, condiciones que en teoría no se dan en el trópico. Sin embargo, el proyecto Solaris Hops está desafiando ese paradigma, logrando cultivar lúpulo de calidad en suelo colombiano con hasta cuatro cosechas al año, gracias al uso de fotoperiodo artificial para engañar a la planta y hacerle creer que atraviesa distintas estaciones de luz. Esto es algo impensable en las zonas productoras tradicionales del hemisferio norte y sur, donde el ciclo natural del sol limita la producción a apenas dos cosechas anuales.










