Carbonatación natural versus forzada en una New England IPA

En mi último batch de NEIPA decidí carbonatar naturalmente 4 litros de la cerveza antes de agregarla al barril, con la intención de enviar las botellas a un concurso y evitar oxidación ya que no tengo el equipo para embotellar desde el barril.

La versión con carbonatación forzada estuvo lista para consumir en dos días, y se mantuvo turbia por unas dos semanas. Al cabo del tiempo las partículas en suspensión cayeron al fondo y la cerveza tomó un color más oscuro con apariencia translúcida.

La versión carbonatada de forma natural en botella estuvo lista a las dos semanas de embotellar, más unos cuantos días en nevera. Aunque en la botella esta cerveza parecía translúcida y con una buena capa de sedimento asentado en el fondo, este sedimento se mezcló de nuevo con el líquido al destapar la botella, tal vez por el efecto del gas saliendo de la misma.

Como pueden ver en la imagen superior, la copa de la izquierda contiene la versión carbonatada de forma natural, con apariencia turbia y color amarillo, mientras que la de la derecha contiene la versión de barril casi 3 semanas de haber sido  empacada.

Test de discriminación

Dada la gran diferencia en su apariencia, decidí realizar un test a ciegas con estas cervezas e intentar diferenciarlas. Estos fueron los pasos que seguí en la prueba:

  1. Serví dos vasos con la cerveza del barril, y un vaso con la cerveza carbonatada naturalmente.
  2. Le solicité a mi esposa pasarme cada una de las cervezas mientras tenía los ojos vendados, y luego de probar las tres cervezas le indiqué cual de las tres era la diferente.
  3. Repetí el proceso tres veces.

En las tres ocasiones pude diferenciar la cerveza carbonatada naturalmente de la cerveza de barril. La diferencia más evidente estaba en su aroma, la que carbonató en botella tenía olores más frescos e intensos, aunque la diferencia en volúmenes de carbonatación pudo haber incidido en esta percepción.

La otra diferencia evidente fue la sensación en la boca, ya que la cerveza carbonatada naturalmente se percibía ligeramente más cremosa que la de barril.

Por último, otra diferencia ligera fue en su sabor, la cerveza de barril estaba un poco menos amarga, tal vez porque tenía mucho menos lúpulo en suspensión.

Aunque hubiera querido que más personas participaran en este test y obtener resultados más precisos, estoy convencido que en este caso la cerveza con carbonatación natural preservó mejor las características de este estilo.

Tal vez una desventaja de la carbonatación natural de estas cervezas es que al solidificarse el sedimento en el fondo pueden formarse grumos en la cerveza, lo cual puede bajar puntos en un concurso. Sin embargo, prefiero correr ese riesgo y mantener la cerveza fresca, con el mínimo riesgo de oxidación.

Autor: Luis Cuellar

Cervecero artesanal, Fotógrafo.

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